El petróleo se dispara en Asia y los mercados globales sienten el impacto del conflicto en Medio Oriente

Los precios del petróleo se dispararon este lunes en las operaciones asiáticas, impulsados por el temor a interrupciones en el suministro de crudo a raíz de la escalada del conflicto en Medio Oriente. La tensión también fortaleció al oro como activo refugio y provocó fuertes caídas en varias bolsas de la región, especialmente en Japón.

Hacia las 02:30 GMT, el barril de Brent del Mar del Norte subía un 4,91%, hasta los 76,44 dólares, después de haber llegado a saltar más de 13% en la apertura, superando momentáneamente los 80 dólares. Por su parte, el WTI estadounidense avanzaba 4,52%, hasta los 70,03 dólares por barril.

El Brent —referencia internacional del crudo— ya había incorporado una prima de riesgo geopolítico en los días previos, cotizando alrededor de 72 dólares el viernes, lejos de los 61 dólares registrados a comienzos de año. Sin embargo, el agravamiento del conflicto regional elevó la preocupación por el transporte marítimo a través del estratégico Estrecho de Ormuz, por donde transita aproximadamente el 20% del consumo mundial de petróleo.

Tráfico suspendido y seguros prohibitivos

Tras el ataque a dos buques el domingo frente a las costas de Emiratos Árabes Unidos y Omán, el secretario general de la Organización Marítima Internacional (OMI), Arsenio Domínguez, instó a las navieras a “evitar” la zona. En este contexto, el costo de los seguros marítimos se volvió prácticamente prohibitivo y las principales compañías confirmaron la suspensión del tránsito de sus flotas por la región.

Aunque Arabia Saudita, Rusia y otros seis miembros de la alianza Opep+ anunciaron un aumento conjunto de sus cuotas de producción de 206.000 barriles diarios para abril, los analistas advierten que esto podría no ser suficiente para compensar el impacto logístico y financiero del conflicto.

Incluso sin un corte total de la producción, el incremento de las primas de riesgo, los desvíos en las rutas comerciales y la revisión al alza de las pólizas de seguro podrían mantener elevados los costos del crudo y del transporte marítimo. Según estimaciones de analistas del sector, el efecto neto podría traducirse en una pérdida efectiva de entre 8 y 10 millones de barriles diarios en la oferta disponible.

El factor político en Estados Unidos

El alza del petróleo tiene también implicancias políticas. Algunos analistas sostienen que los precios elevados representan un punto vulnerable para el presidente estadounidense Donald Trump, quien ha prometido a su electorado mantener bajos los costos energéticos, especialmente de cara a las elecciones legislativas de mitad de mandato a fin de año.

En este contexto, se especula que Irán podría beneficiarse de un entorno de precios altos, utilizando el mercado energético como herramienta de presión indirecta en medio de la confrontación diplomática y militar.

La última vez que el petróleo superó los 100 dólares por barril fue al inicio de la guerra en Ucrania, cuando los precios del crudo y del gas natural se dispararon simultáneamente, alimentando un prolongado ciclo inflacionario a nivel global.

El oro brilla como refugio

La incertidumbre geopolítica también impulsó con fuerza al oro, tradicional activo de refugio en tiempos de crisis. El metal precioso llegó a subir 2% durante la jornada asiática, antes de moderar ligeramente su avance. Hacia las 02:30 GMT, el precio del oro subía 1,05%, situándose en 5.333 dólares la onza.

La reciente acumulación de tensiones ya había impulsado a los metales preciosos en días anteriores, en paralelo al despliegue de tropas, aviones y buques estadounidenses en la región. El oro y la plata habían registrado subidas significativas la semana pasada, anticipando un escenario de mayor volatilidad.

El atractivo del oro podría intensificarse si el encarecimiento del petróleo termina trasladándose a la inflación global. En ese caso, los inversores buscarían proteger su capital en activos considerados más estables frente a la pérdida de poder adquisitivo.

El dólar también mostró fortaleza, apreciándose 0,19% frente al yen japonés, hasta 156,35 yenes por unidad, reflejando una búsqueda de activos seguros por parte de los mercados.

Bolsas bajo presión

Las bolsas asiáticas reaccionaron negativamente ante el deterioro del escenario geopolítico. En la Bolsa de Tokio, el índice Nikkei 225 cayó 1,55%, hasta los 57.947 puntos, mientras que el Topix retrocedió 1,62%.

En otras plazas de la región también se registraron pérdidas: Sídney bajó 0,56%, Taipéi 0,52%, el índice Hang Seng de Hong Kong cedió 2,55% y el índice compuesto de Shanghái perdió 0,53%.

Los analistas advierten que, ante el aumento de los riesgos geopolíticos, es probable que los mercados enfrenten una etapa de ventas masivas impulsadas por la aversión al riesgo. Si la crisis se percibe como un conflicto prolongado y no como un episodio breve, la presión sobre los activos bursátiles podría intensificarse.

Riesgo de inflación y desaceleración

El principal temor ahora es que el repunte del petróleo reavive tensiones inflacionarias en economías que aún no se recuperan completamente de los shocks recientes. Un encarecimiento sostenido del crudo impactaría en los costos de transporte, producción y alimentos, complicando la tarea de los bancos centrales.

La evolución de los mercados dependerá en gran medida de si el conflicto se amplía o encuentra una vía de contención diplomática. Mientras tanto, la combinación de petróleo al alza, oro fortalecido y bolsas en retroceso refleja un escenario clásico de incertidumbre global.

El equilibrio energético mundial vuelve a mostrar su fragilidad: basta una escalada en un punto estratégico del mapa para que el efecto dominó alcance a las principales economías del planeta.