Oleada de ataques entre EE. UU., Israel e Irán dispara el precio del petróleo y sacude los mercados mundiales

Los recientes ataques lanzados por Estados Unidos e Israel contra objetivos en Irán han provocado una fuerte escalada en los precios del petróleo y una ola de inestabilidad en los mercados financieros internacionales, intensificando los temores sobre un nuevo ciclo de crisis económica global.

Tras las sucesivas rondas de bombardeos, el precio del crudo estadounidense superó la barrera de los 100 dólares por barril, alcanzando su nivel más alto desde el inicio de la guerra en Ucrania en 2022. El Brent, referencia internacional, cotizaba alrededor de los 114,78 dólares por barril, mientras el WTI estadounidense rozaba los 114 dólares. Ambas cotizaciones se ubicaron más de un 20 % por encima de sus precios de cierre del viernes.

Durante la última semana, el petróleo ha vivido una de sus etapas más volátiles en los últimos años: el crudo de EE. UU. subió un 36 %, y el Brent, un 28 %. Detrás de este repunte se encuentra la preocupación de que los ataques militares pongan en riesgo la producción energética regional y limiten el flujo comercial a través del estratégico Estrecho de Ormuz, por donde transita casi una quinta parte del petróleo mundial.

A ello se suman recortes de producción en importantes exportadores como Irak, Qatar, Kuwait y Emiratos Árabes Unidos, afectados por la falta de capacidad de almacenamiento y los riesgos de transporte marítimo. La Compañía Nacional de Petróleo de Kuwait ya confirmó la reducción temporal de su producción debido a las amenazas a la seguridad y la interrupción de envíos.

Efecto dominó en los mercados financieros

El aumento del precio del petróleo ha generado fuertes turbulencias en las bolsas mundiales. En Asia, el índice Nikkei 225 de Tokio se desplomó más de un 7 %, mientras el índice surcoreano KOSPI 200 cayó por encima del 6 %, lo que activó una suspensión temporal de operaciones automáticas.

Europa también sufrió un duro golpe: los futuros del EUROSTOXX 50 y del DAX alemán retrocedieron 3,2 %, y el FTSE británico perdió un 1,7 %. En Estados Unidos, los futuros del S&P 500 bajaron 2,1 % y los del Nasdaq cayeron 2,5 %, reflejando la preocupación de los inversionistas ante el posible repunte inflacionario y el aumento de costos de producción.

Riesgos para la economía global

Economistas advierten que, pese a los esfuerzos de algunos países por estabilizar la oferta, la escasez de crudo podría prolongarse y mantener una “prima de riesgo geopolítico” en los mercados energéticos durante las próximas semanas. El alza del petróleo amenaza con encarecer el transporte, la producción industrial y los alimentos, intensificando las presiones inflacionarias cuando la recuperación económica posterior a la pandemia aún sigue siendo frágil.

El temor generalizado es que este conflicto entre EE. UU., Israel e Irán no solo profundice la volatilidad del mercado energético, sino que también frene el crecimiento global, generando efectos colaterales que podrían sentirse mucho más allá del Medio Oriente.